16 de mayo de 2009

Carta al último día de colegio

Querido último día,

Casi sin darme cuenta, ayer llegó aquel día que soñé hace años. Ese día en el que salía del colegio para no volver nunca más, o al menos para no volver a dar clase.

Recuerdo algunas veces que volvía a casa llorando y juraba que ojalá llegase el día en el que no volviese a ver el maldito colegio. También recuerdo ese pequeño problema que creí enorme e importantísimo por el que decía aquello, y recuerdo como era pequeñísimo ese problema, bastante más de lo que me creía en el momento.

Pero ayer llegó. Increíble.
Salí del colegio como cada jueves, después de una aburrida y desaprovechada clase de lengua con Juanjo. Acompañé a Maider hasta su portal, me puse mi ipod, y hasta casa unos 10 minutitos andando. De pronto, cuando iba por Adriano VI, me paré a pensar..... Era la última vez que volvería a casa después de una mañana de clase.

Sentimiento indescriptible. De pronto pasaron en power point esos momentos a lo largo de 15 años en el colegio, desde el primer día de clase con Iñaki cuando yo tenía 3 añitos y le dije a mi madre que se marchase a casa y luego viniese a por mí... lo recuerdo como si hubiese sido hace un par de años o tres.

En ese power point estaban aquellos compañeros que han estado estos 15 años en mi clase, como Tania, Oihana, Garbiñe, Rubén, Jon, Ion, Gemelas, Sara, Amaia, Maite, los que repitirieon, los que se marcharon y los que llegaron... Excursiones a Port Aventura, Madrid, Bilbao, San Sebastián, Roma, y la mejor excursión sin duda y con la que mis compañeros están de acuerdo en que fue inolvidable, Beintza.

Momentos inolvidables, desde los que fueron tristes como esos suspensos, broncas merecidas y no merecidas pero que también te las echan, peleas, retrasos, chuletas, odios, enamoramientos, elkarbidea, misa, días del cole, festivos, castigos... infinidad.

Cómo no, esa cuadrilla de profesores. Ellos se piensan que no les tenemos en mente, y que estamos deseando olvidarnos de ellos. Vale, es cierto, algunos no se equivocan. Siempre hay un par de caras o tres que estás deseando olvidar y no encontrarte por la calle y a los que se la tienes jurada. Pero por lo general, la grandísima mayoría los llevas en tu corazón y tienes un recuerdo muy positivo de ellos. O al menos es lo que yo me llevo. Sé que voy a echar mucho mucho mucho de menos a algunos profesores, los que me enseñaron a ser, los que han contribuído a que hoy sea como soy, los que con la mínima palabra y el mínimo consejo me llenaron. A los que espero volver a ver y volver a tener conversaciones, y los que espero que no me olviden, porque nunca los olvidaré. No puedo decir nombres, no sería ético, pero cada uno sabe lo que los quiero o los quise... Que aunque se piensen que les odio o no me caen bien, no es así, puede que haya habido algún momento que sí... pero bah.. todos tenemos malos días, y hay que recordar lo positivo.

En pocas palabras. Echaré mucho de menos el colegio, aunque la uni dicen que es mejor. Lo echaré mucho mucho de menos...

Ya solo queda exámenes y graduación. Después.. hasta siempre.

Edurne (Edi)